Y aún más, te sientes frustrada de ir de un médico a otro, de probar diferentes tipos de terapias, de dar bandazos y que nadie te solucione nada?. Salir de la consulta con la sensación de que no te han hecho caso, no te han mirado ni a los ojos o te han soltado la típica frase de: ¡Eso son nervios!. Y todo ello acompañado de más dolor, más hinchazón, más ansiedad y menos ganas de hacer nada, casi con resignación. ¿Te suena?
Pues bien, si estoy aquí es para decirte que todo esto tiene solución. Que este malestar no tiene que estar siempre presente. Que lo que hay que hacer es encontrar la raíz de tus problemas digestivos y abordarla, apoyándonos en una alimentación adecuada, junto con otras ayudas, como suplementación u otras terapias, siempre que sea necesario.